Etiquetado: atmósferas planetarias

El elemento más pesado detectado hasta ahora en la atmósfera de un exoplaneta

Utilizando el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (VLT de ESO), un equipo ha descubierto el elemento más pesado jamás detectado en la atmósfera de un exoplaneta: el bario. La sorpresa surgió al descubrir la presencia de bario a grandes altitudes en las atmósferas de los gigantes gaseosos ultracalientes WASP-76 b y WASP-121 b (dos exoplanetas, planetas que orbitan estrellas fuera de nuestro Sistema Solar). Este descubrimiento inesperado plantea preguntas sobre cómo pueden ser estas atmósferas exóticas.

Los astrónomos alertan sobre el riesgo de malinterpretar las señales planetarias con el JWST

Un estudio nuevo, liderado por científicos del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian y del MIT, sugiere que las herramientas utilizadas típicamente por los astrónomos para estudiar las señales planetarias pueden no ser suficientemente buenas como para interpretar con precisión los nuevos datos del telescopio.

La discontinuidad en las nubes de Venus

La enorme estructura corta verticalmente por el ecuador de Venus, midiendo casi 8000 kilómetros de un extremo al otro, y gira alrededor del planeta a más de 300 kilómetros por hora, completando una vuelta cada 5 días terrestres.

El exceso de neblina en Urano lo hace más pálido que Neptuno

Una nueva investigación sugiere que una capa de neblina concentrada que existe en ambos planetas es más gruesa en Urano que en Neptuno y «blanquea» la apariencia de Urano haciéndolo ver más pálido que Neptuno. Si no hubiese neblina en las atmósferas de Neptuno y Urano, ambos se verían casi igualmente azules.

Una predicción del tiempo actualizada para el exoplaneta HAT-P-7b

Tendría sentido pensar que, dadas la atmósferas siempre cambiantes de la Tierra y los demás planetas del Sistema Solar, los exoplanetas alberguen también sus tipos propios de «tiempo meteorológico». Pero, a pesar de que han sido caracterizadas muchas atmósferas exoplanetarias, sigue siendo muy difícil detectar una atmósfera cambiante de manera fiable.

El secreto de Venus puede hallarse escondido en el calor de la noche

Los resultados muestran que la velocidad del viento es de unos 216 kilómetros por hora en la base de la capa de nubes y a latitudes medias, disminuyendo a la mitad más cerca de los polos. Además, en la cara diurna y en solo un espacio de 20 kilómetros, el viento paralelo al ecuador sufre un aumento de velocidad de 150 km/h más.