Tagged: Vía Láctea

(Español) Gaia observa estrellas desconocidas en el estudio más detallado de la Vía Láctea hasta la fecha

(Español) La tercera publicación de datos de Gaia incluye información nueva y mejorada de casi dos mil millones de estrellas de nuestra galaxia. El catálogo incorpora nueva información, incluidas las composiciones químicas, temperaturas, colores, masas, edades y velocidad a la que se acercan o alejan las estrellas de nosotros (velocidad radial).

(Español) Gaia descubre que partes de la Vía Láctea son mucho más antiguas de lo esperado

(Español) Utilizando datos recopilados por la misión espacial Gaia de la ESA, un equipo de astrónomos ha demostrado que una parte de la Vía Láctea conocida como el “disco grueso” empezó a formarse hace 13 mil millones de años, unos 2 mil millones de años más pronto de lo esperado, y solo unos 800 millones de años después del Big  Bang.

(Español) ¿Qué ingredientes se mezclaron para crear la Vía Láctea?

(Español) En sus primeros días, la Vía Láctea era como un batido gigantesco, como si miles de millones de estrellas y una enorme cantidad de gas hubieran sido arrojados a una batidora. Pero un estudio nuevo desentraña esta mezcla al analizar estrellas individuales para identificar cuáles se originaron dentro de la galaxia y cuáles empezaron su vida fuera de ella.

(Español) Una antigua galaxia enana reconstruida por voluntarios del proyecto MilkyWay@home

(Español) Un equipo de astrofísicos ha calculado, por primera vez, la masa y tamaño originales de una galaxia enana blanca que fue despedazada en una colisión con la Via Láctea hace miles de millones de años. La reconstrucción de la galaxia enana original, cuyas estrellas hoy en día permanecen formando una corriente estelar, ayuda a los científicos a comprender cómo se forman las galaxias como la Via Láctea y podría ayudar en la búsqueda de materia oscura en nuestra galaxia.

(Español) El campo magnético de los “huesos” de la Vía Láctea

(Español) Un equipo de astrónomos ha estudiado la polarización de la luz emitida por el ‘hueso’ llamado G47.06+0.26. Este filamento tiene unos 190 años luz de longitud, 5 años luz de ancho y una masa de 28 000 veces la masa del Sol con una temperatura típica del polvo de 18 K (-255ºC). Los astrónomos determinaron en qué partes del hueso el campo magnético es capaz de impedir el colapso del gas para forma estrellas y donde es demasiado débil.